Consideraciones
Proceso continuo y apoyo
El uso exitoso de la CAA consiste realmente en asegurarse de que todos los entornos sean favorables a todas las formas en que una persona se comunica. Pero esto no es algo que se haga una vez y luego se olvide. Es un proceso continuo y las necesidades del sistema de CAA deberán revisarse periódicamente a medida que cambie su situación, la de su ser querido o la de su compañero de comunicación. Este proceso también se actualizará a medida que se inventen nuevas tecnologías.
Derechos
Los usuarios de CAA están protegidos por la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) para utilizar su dispositivo en una amplia variedad de entornos, incluyendo la educación, los lugares de trabajo, la atención médica y los espacios comunitarios. La ADA reconoce el acceso a la comunicación como un derecho civil, lo que significa que las organizaciones y los proveedores de servicios deben permitir y apoyar el uso de la CAA y proporcionar adaptaciones razonables cuando sea necesario. En concreto, el uso de la CAA no es una preferencia ni un privilegio especial. Es una forma legalmente protegida para que los usuarios de CAA se comuniquen, participen y sean incluidos en igualdad de condiciones con los demás.
La Ley de Tecnología de Apoyo (Ley AT) de 2004 proporciona a cada estado y territorio fondos federales para apoyar los esfuerzos destinados a aumentar el acceso y la adquisición de dispositivos y servicios de tecnología de apoyo. Se centra en mejorar la independencia en la educación, el empleo y la vida cotidiana a través del préstamo, la demostración y la reutilización de dispositivos. Encuentre el Centro de Capacitación Técnica y Asistencia (AT3) de la Ley de Tecnología de Apoyo (AT Act) de su estado en su Directorio de programas.
Además, el Comité Conjunto Nacional para las Necesidades de Comunicación de las Personas con Discapacidades Graves (NJC), un comité independiente e interdisciplinario establecido en 1986 por organizaciones profesionales como ASHA y TASH (entonces conocida como The Association for Persons with Severe Handicaps), elaboraron la Carta de Derechos de la Comunicación. Esta garantiza los derechos básicos de las personas con discapacidad a utilizar la comunicación para participar en la gestión de sus propias vidas. El texto completo está disponible aquí.